Consume y Muere

Ayer conocimos que Facua había denunciado a la distribuidora de las pulseras Power Balance por publicidad engañosa ya que los anuncios de las pulseras incumplen los principios de la Ley del Medicamento y un decreto sobre publicidad de productos sanitarios. También es objeto de demanda el uso de testimonios de personas famosas para alabar los supuestos beneficios de tales artículos. Varios medios se han hecho eco del tema y algunos, como Público, lo han convertido en una noticia de alcance con publicaciones repetidas en las últimas semanas.

Pues bien, es un caso que no merece más atención hasta que las autoridades reguladoras publiquen su resolución de las denuncias. De todas formas, nos viene al pelo para hablar sobre anuncios que utilizan testimonios para loar las bondades del producto que promocionan. Una de las estrellas es un clásico de la teletienda nocturna: el Jes Extender, un alargador del pene por tracción mecánica. Podéis verlo en Youtube.

Testimonios para promocionar artículos (Captura de pantalla del anuncio)

El anuncio, realizado en forma de publirreportaje con testimonios, glosa las virtudes del alargador mecánico con frases como “Podrá interrumpir su uso durante un tiempo sin afectar al resultado final”. Ningún problema: no es motivo de este artículo analizar si funciona o no el cacharrito. Pero sí me llama mucho la atención la apostilla de la pareja de la foto, perfectamente concordante en la gramática con la narración del locutor. “Tanto es así que tuve que decirle que se lo quitara un poquito porque yo también tengo mis necesidades”, dice la feliz clienta.

Durante todo el reportaje se suceden los testimonios de usuarios (o beneficiarias) absolutamente satisfechos con el aparato en cuestión. El caso es que ninguna de las declaraciones suena convincente, sino forzadas y artificiales, como si los personajes estuvieran siguiendo un hipotético guión. El anuncio ha sido motivo de chanza repetida en muchos blogs, como este o este. Y también en Facebook, donde la pareja de la foto tiene hasta un grupo con el nombre “La creíble pareja del Jess Extender“.

En fin, dejando al lado la eficacia o no del cacharrito (más que nada porque no lo probado y por ello no quiero valorar), ¿qué os parecen los testimonios del anuncio? ¿Está justificado el uso de declaraciones de supuestos clientes para vender más? ¿Estaría bien que se regulara este tipo de anuncios o somos lo suficientemente maduros como consumidores para distinguir los testimonios reales de los dramatizados?