Consume y Muere

Welcome to Spain! (una foto de Beatriz AG en Flickr)

Welcome to Spain! (una foto de Beatriz AG en Flickr)

Ha empezado el verano y muchos, casi todos, nos iremos unos días fuera de nuestra ciudad, a la playa, a la montaña, a visitar a la familia o a viajar por el mundo. En cuanto a cuestiones de consumo, existirían miles de temas que tratar y miles de fuentes que consultar. Para empezar, podemos plantearnos tres cosas que tenemos que tener en cuenta antes de salir: el billete de transporte, el cambio de moneda y el uso del móvil en el extranjero (más allá de la Unión Europea, de lo que os hablé en mi anterior artículo).

Billetes de avión, tren, barco | Con el auge de la venta de pasajes por internet, cada vez es menos común la emisión de un billete en una oficina de ventas o agencia de viajes. Es habitual llegar al mostrador de facturación con el DNI o pasaporte y obtener allí la tarjeta de embarque… pero no es una práctica generalizada entre todas las empresas de transporte. Algunas incluso cobran por emitir el dichoso boarding pass si no lo llevas desde casa. Así que no está de más asegurarnos de todo lo que tenemos que hacer antes de llegar al aeropuerto y cómo podemos reclamar si lo necesitamos. Por ejemplo: Ryanair te cobra ¡40 euros! si no imprimes ese pase en tu casa. En el caso del tren, también hay que ser precavido: Renfe obliga a llevar el billete impreso para acceder al tren. Aunque hay máquinas donde imprimirlo en las estaciones más utilizadas, no es nada raro podría ocurrir que estén estropeadas o fuera de servicio, así que es más seguro imprimirlo en casa.

No estaría de más pesar la maleta antes de salir de casa, porque algunas empresas como Easyjet te cargan ¡12 euros por cada kilo! que exceda de los veinte que permiten facturar. Si tenemos tiempo, quizá podemos acercarnos al aeropuerto a preguntar o hacerlo con tiempo por correo electrónico o a través de la web. O eso, o nos enfrentamos a casos como el de Vueling, cuya línea telefónica de atención al cliente es un 807.

Cambios de moneda | En todos los aeropuertos internacionales hay oficinas (pseudo)bancarias que permiten convertir nuestros euros en la moneda local “sin comisiones”, en sus palabras. Sí, normalmente no aplican una comisión propiamente dicha, pero los tipos de cambio pueden resultar desfavorables con respecto a lo que nos habríamos encontrado en la oficina bancaria de nuestro barrio si encargamos la moneda extranjera con tiempo.

Del mismo modo, si viajamos a un país cercano donde el uso de tarjetas bancarias es habitual, podemos utilizarlas para pagar directamente las compras, especialmente si son de alguna de las grandes empresas del sector, como Visa o MasterCard. Es aconsejable informarse antes de salir sobre qué comisión soportan estas operaciones o el hecho de utilizar los cajeros automáticos para sacar dinero (normalmente, está entre un 1,5% y un 5% del total de la operación, según el banco y la empresa emisora de la tarjeta).

El móvil en el extranjero | El otro día os hablaba sobre el uso del móvil en la Unión Europea tras las medidas de la Comisión para ir reduciendo los precios que pagan los usuarios en itinerancia. Mi compañera de enfoques Leila Nachawati me preguntaba el otro día en un comentario qué pasaba con las llamadas en países de Oriente Próximo. He estado mirando varias páginas de operadoras españolas y esto es lo que he encontrado. Movistar cobra entre 2,5 y 4 euros por minuto las llamadas en países de la llamada ‘zona 3’ (que comprende Asia, Oceanía, África -menos los países del Magreb-, Centroamérica y Suramérica), además de establecimientos de llamada de 1,60 euros para todas las llamadas, enviadas y recibidas. Vodafone es algo más barato, con sus 2,50 euros por minuto y su 1,40 por establecimiento, aunque también ofrece la posibilidad de contratar el servicio Passport que aplica un recargo de 2,99 euros por llamada y factura el resto del tiempo a la tarifa habitual en España.

Aun así, quizá sí sea más barato disponer de un móvil libre y comprar una tarjeta SIM en el destino, como Leila proponía en su comentario. Es más engorroso porque dispondremos de un número nuevo y tendríamos que avisar a nuestros familiares y amigos del cambio durante el tiempo que estemos fuera. Tampoco es mala opción el uso de servicios VoIP como Skype. Se puede instalar en móviles de gama alta como el iPhone o los Android y comprar crédito para hacer llamadas a precios de pocos céntimos por minuto desde una zona wifi. Eso sí, para recibir llamadas tenemos que estar conectados a esta red y con la aplicación abierta.