Consume y Muere

Sede de Mapfre en Bilbao (kurtxio / flickr)

Sede de Mapfre en Bilbao (kurtxio / flickr)

Elegir uno entre el enorme repertorio de servicios que nos ofrecen las compañías aseguradoras es casi misión imposible. Existen empresas que ofrecen planes de bajo coste, mientras otras con más nombre y reputación buscan ofrecer opciones con más prestaciones por un precio mayor. En los últimos diez años han surgido multitud de nuevas empresas que, en realidad, son segundas marcas de las aseguradoras tradicionales, como Línea Directa (de Bankinter) o Direct Seguros (de Axa). Si tenemos en cuenta que todas ellas, las tradicionales y las nuevas, ofrecen seguros a terceros, a todo riesgo con y sin franquicia y otros ampliados… ¿cuántas ofertas tenemos que comparar para encontrar el que más nos conviene?

Aparte de las condiciones que podemos escoger, hay otros factores sobre los que no podemos decir nada a la hora de contratar un seguro. Por ejemplo: que si somos hombres pagaremos algo más que las mujeres, que si hemos tenido algún siniestro en los últimos años pagaremos más que los que no han tenido esa (mala) suerte… y que si tenemos menos de 30 años la compañía se fiará algo menos de nosotros y nos cobrará más, supuestamente por la falta de confianza que le inspiramos.

¿Qué se puede hacer frente a esto? Pues básicamente dos cosas. La más normal sería jurar y perjurar que vamos a conducir de manera responsable y no hacer cafradas con el coche… y esperar que se lo crea la compañía. La segunda, pasar por caja y pagar los mil o mil quinientos euros que nos pide la empresa por un servicio que a un adulto de unos 45 años le costaría la mitad.

Sin embargo, en los tiempos del GPS y las líneas de datos móviles con un 99% del territorio cubierto, a Mapfre se le ocurrió hace dos años otra idea: diseñar un aparato que recopilara información sobre nuestros hábitos de conducción (podéis ver una foto en ElPais.com) y sobre la localización del vehículo en cada momento para controlar que las promesas de portarnos bien eran ciertas. En 2008 sacó al mercado la línea de seguros Ycar (guay car, se pronuncia) argumentando que “el dispositivo telemático utilizado por Mapfre (…) permite medir, entre otros valores, la velocidad de los desplazamientos, los kilómetros recorridos y la emisión de CO2″.

Se abría, de esta manera, el cielo para esta empresa: por un lado, podría ofrecer seguros con un beneficio del 100% a los buenos conductores y, por otro, penalizar a los malos por sus costes para los resultados de la aseguradora. Nada nuevo… excepto porque se propusieron desde entonces diversas contraprestaciones a los conductores que nunca antes nadie habría soñado, como limitar la conducción entre la medianoche y las seis de la mañana, establecer un número máximo de kilómetros al año o saber cómo conduce el usuario, si da frenazos bruscos o si acelera de la misma manera. “A mí me han dado este año un cheque de 40 euros para gasolina”, me cuenta Isabel, una usuaria del sistema. “Y el precio del seguro es más bajo que si tuviera una póliza normal”, completa. La posibilidad de localizar el vehículo en caso de accidente o de robo también puede ser un punto a favor de la instalación de este sistema en nuestros vehículos.

En todo caso, ¿compensa ceder parte de nuestro derecho a la privacidad para ahorrar en el precio que pagamos cada año por el seguro? “Por si no se nos controlara poco con leyes, radares, y demás mierda, encima hacerlo de forma voluntaria, lo que me faltaba por ver”, sentenciaba tajante un lector del blog motorpasion.com hace unos meses. De momento, el sistema está disponible sólo en los seguros Ycar, dirigidos a usuarios entre dieciocho y treinta años. El futuro de esta modalidad, a la que algunos han calificado de ‘espía‘, depende de la resolución del debate entre los conductores y de si, al final, aprecian más su intimidad o su dinero.

(3) Comentarios

  1. Otro tema interesante que nos traes como cada semana. ¿Nos importa más nuestra intimidad o nuestro dinero? Gran pregunta. Y con lo de “guay car” te has lucido :)

  2. Isa

    Los cuarenta euros de gasofa son si te renuevas el seguro con ellos, que no son tontos

  3. P. López

    Para nada espía, en mi opinión. Soy cliente de YCar y el informe de datos sólo lo puedes ver tú, con clave y a través de internet. En el contrato especifican claramente la privacidad de los datos y su uso. Además, lleva un certificado AENOR. Otra cosa es que si haces muchos kilómetros y corres mucho no tengas más descuentos que el 10% inicial. Vamos, para gente que es joven y responsable, bueno. Saludos. Buena recopilación de links.

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