Consume y Muere

Promoción en la web de Toshiba

Promoción en la web de Toshiba (toshiba.es)

Enhorabuena a todos, hemos ganado (¡por fin!) un Mundial de fútbol. La alegría inundaba la gran mayoría de las casas españolas en la noche del pasado domingo, en un momento en el que la economía y la situación de inestabilidad hacen que las alegrías colectivas escaseen.

Los grandes eventos deportivos como los juegos olímpicos y, especialmente, los mundiales de fútbol siempre han sido motores de estímulo de la economía en determinados sectores. Muchos recordaréis la primera televisión en color que entró en vuestra casa o la casa de vuestros padres; hay muchas probabilidades de que fuera en torno a 1982 y que se tratara de alguna de las míticas Telefunken o ITT, que se convirtieron desde aquel momento en las reinas de todas las casas, el escaparate hacia mundos de color y fantasía como los del Un, dos, tres o La bola de cristal. Nadie quiso ver a Naranjito ni a aquella roja en blanco y negro.

Volviendo a 2010… en la noche del domingo algunos tenían motivos para estar más alegres que otros: muchos de los clientes de Carrefour, Media Markt, Banesto o Milar dormían en la noche del domingo con la alegría doble de que su selección había ganado la Copa del Mundo y ellos mismos habían resultado ganadores de los concursos y promociones que estas empresas pusieron en marcha antes de que empezara el campeonato en Suráfrica. En Milar, por ejemplo, prometían devolver el importe de la compra de uno de los frigoríficos con pantalla LCD de una marca vasca si la selección ganaba la final. En Carrefour proporcionaron cupones ‘rasca’ con descuentos de cien euros si España ganaba el mundial.

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Me encanta este anuncio de Yoigo, parte de la campaña de presentación de la compañía de capital sueco en España, hace ya más de tres años. Fue un mensaje atrevido que, poco a poco, ha caído cayendo en desuso en la filosofía corporativa de Yoigo, a medida que su cuota de mercado creció hasta el 2,91% de todas las líneas móviles –más o menos tiene ya 1,5 millones de clientes– y después de haber acaparado la mayor parte de las portabilidades y nuevas líneas en los últimos años, según dijo en marzo la CMT.

Cualquiera que entre hoy en la web de la operadora descubrirá que, si bien su tipo de letra no es el Arial 6, no debe pasar de los ocho puntos por letra. En la sección de las tarifas de internet, hay ahora cambios de velocidades de conexión, consumos mínimos, precios sin y con impuestos, condiciones variadas… La sección de tarifas de voz empezó con una tarifa única en 2006 y hoy es un popurrí de números, horarios de tarifas planas y demás. Imposible ofrecer un abanico de servicios tan amplio sin que la letra pequeña inunde la página por todas partes.

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