Consume y Muere

A finales de febrero el gobierno anunciaba la posibilidad de acogerse a la dación en pago -la entrega de la vivienda para saldar la hipoteca-, a aquellas familias que tuvieran todos sus miembros en paro y que no contaran con ingresos adicionales suficientes para afrontarlo, y siempre y cuando, se tratase de la primera vivienda. Familias, como el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, definió en “umbral de exclusión”.

“La dación en pago debe ser una excepción, pero la triste realidad es que algunas viviendas que entregan las familias es el único activo que tienen”, comentó de Guindos en el Congreso de los Diputados. Ésta es una de las medidas que forma parte del paquete de medidas recogidas por el gobierno en un ‘código de buenas prácticas’ dirigido a las entidades financieras, de carácter voluntario, motivo principal por el cual la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) presentó una propuesta por medio de Joan Coscubiela de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) en el Congreso. En ella se pedía la aprobación de la dación en pago con efectos retroactivos para aquellos casos de residencia habitual y deudores de buena fe. Una dación en pago obligatoria para las entidades financieras, y no voluntaria como la promovida por el ministro de Guindos. El pasado martes 6 de marzo se votó la propuesta en el Congreso dando como resultado 36 votos a favor, 181 en contra y 118 abstenciones. El PSOE opto por esta última opción, la de abstenerse. Debido a este resultado se aprobará por decreto ley un código de buenas prácticas voluntario para la banca, lo que se había propuesto desde el inicio por parte del ministerio de Economía. Tal y como advirtió de Guindos el día que presentó la propuesta, “habrá que actuar con cautela” para evitar un acogimiento a esta cláusula de forma “abusiva y fraudulenta”. Los bancos, por su parte, podrán deducirse las pérdidas de la dación en pago que se produzcan.

Para la coordinadora de Stop Desahucios Bizcaia, Marta Uriarte, esta medida “es humo”, y lo dice por propia experiencia. Marta se vio obligada a ponerse en huelga de hambre y acampar el domingo 4 de marzo frente a la sede de Kutxabank en la Gran Vía de Bilbao -que abandonó al día siguiente por sufrir una hipoglucemia-, debido a que su familia no puede hacer frente a la hipoteca. Solicita la dación en pago, que por el momento, el banco le deniega. Lo único que ha conseguido es un aplazamiento de la subasta de su casa que estaba previsto para este jueves. “Mi marido no tiene empleo, yo trabajo media jornada y mis 2 hijos están estudiando. No podemos hacer frente a los 1.000 euros de hipoteca mensuales, esa medida que proponen desde el gobierno es absolutamente irreal”, comenta Marta a Periodismo Humano en una conversación telefónica.

Tatiana, Aunar y su hija serán recordados por ser la primera familia a la que el 15M consiguió ayudar a parar su desahucio, de lo que hace ya 8 meses en el barrio de Tetuán (Madrid). También serán recordados por ser los primeros en conseguir que el banco condonara su deuda el pasado 28 de febrero -condonación porque la vivienda ya había sido subastada, la dación en pago es antes de que se produzca la subasta-.

“Lo hemos conseguido gracias a la ayuda de los movimientos sociales y a la presión que se ha ejercido sobre los bancos, no gracias a de Guindos”, Tatiana lo tiene muy claro y así se lo hace saber a Periodismo Humano. Sin embargo la negociación con el BBVA, con la que esta familia tenía una deuda hipotecaria que ascendía a unos 400.000 euros, incluidos los intereses, no fue nada fácil. “El banco estaba buscando la manera de que rechazáramos la condonación. De hecho, nosotros pedíamos la condonación total de la deuda y 2 meses de alquiler social y ellos llamaron a nuestro abogado diciéndole que solo nos concedían la condonación de la deuda. Como nos negamos, convocaron inmediatamente a los medios de comunicación para decirles que nosotros rechazábamos la condonación, por lo que tuvimos que hacer una contra convocatoria para explicar cómo había sido la situación. Luego, a última hora del día, in extremis, el banco se puso en contacto con nuestro abogado para decirle que nos concedía la condonación y los dos meses de alquiler, pero que teníamos que abandonar inmediatamente la vivienda. Nosotros no tenemos apego a los bienes materiales, sino a nuestros derechos. Ahora que no tenemos la deuda, me siento libre”.

Tanto Tatiana como Anuar llevaban 2 años en paro sin percibir ningún tipo de prestación. “Al principio vivíamos de nuestros ahorros, luego de lo que nos iban dando familiares y amigos”, pero no cree que esto haya sido el motivo principal para que el banco le condonara la deuda, sino la presión social de la gente que les ha ayudado y a la que se sienten tremendamente agradecidos. “Esa medida de la dación en pago”, dice Tatiana, “es una tomadura de pelo, porque ya existe en la Ley hipotecaria que esto se pueda producir, sujeto a la voluntad del banco”.

Según la Asociación de Afectados por Embargos y Subastas (AFES), entre 2008 y 2015, alrededor de 510.000 familias perderán su vivienda debido a ejecuciones hipotecarias. En la última memoria del Consejo General del Poder Judicial se lee que en 2010 se produjeron cerca de 100.000 ejecuciones hipotecarias con resultado de embargo, 4 veces más que al inicio de la crisis. A pesar de este aumento del número de familias en quiebra, los ciudadanos no disponen de un mecanismo adecuado para negociar el pago de las deudas, según la Confederación Española de Organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios (CEACCU), que considera “muy insuficiente” la propuesta del gobierno. Argumenta para ello que esta propuesta se dirige a un colectivo tan vulnerable, que el banco una vez recuperada la vivienda, carece de expectativas reales de cobrar el resto de la deuda. Además, afirma CEACCU, el actual mínimo inembargable ya contempla, indirectamente, estos supuestos. Ante esta realidad, y cuando los casos particulares de desahucios que se están dando en España resultan “un auténtico drama social”, CEACCU ha puesto en marcha una campaña que puedes firmar en Actuable para pedir a los Grupos Parlamentarios y al ministerio de Economía que cambien las leyes para que se equipare a las “familias en quiebra” con las “empresas en quiebra”, de tal modo que puedan liquidar sus deudas con los activos disponibles en el momento de la quiebra. También solicita CEACCU que se habilite un procedimiento sencillo y sin costes para las familias, alternativo al concurso de acreedores, teniendo en cuenta el gasto adicional que representa este sistema, y que en el proceso de renegociación de la deuda, se contemplen garantías para las familias en situación de quiebra sobrevenida -por paro o enfermedad- que evite los embargos y permita mantener la vivienda habitual.

Pincha sobre la imagen para firmar la campaña de Ceaccu por una 'Ley de segunda oportunidad'

El pasado 1 de marzo la relatora especial de la ONU sobre el derecho a una vivienda digna, Raquel Rolnik, invitada por el observatori DESC se reunió en Barcelona con más de un centenar de personas que están sufriendo, o ya han sufrido, ejecuciones hipotecarias y que están amenazadas de desahucio. En esta charla Rolnik instó a los afectados a que sigan ofreciéndose apoyo solidario colectivo para combatir esta situación a la que se ha llegado “que no es responsabilidad del banco, sino del gobierno”. Recordó a los participantes que todo este tipo de acciones que se están llevando a cabo contra los desahucios “están rigurosamente definidas y protegidas por el Derecho Internacional y por el derecho a una vivienda adecuada”. Aseguró Rolnik que no se trata de un problema local o de una comunidad en concreto, sino que es un problema global “porque las historias que estoy escuchando acá, las escuché en EEUU, Kazajistán, Turquía… en los lugares más inimaginables del mundo. Exactamente las mismas historias”, a lo que concluyó: “A pesar del drama, esta es una buena oportunidad para demostrar a todos que el paradigma de la mercantilización de la vivienda, que en los últimos 20 años se fue difundiendo por todo el mundo, ha sido un gran fracaso”.

“Nosotros salimos la madrugada del 29 de febrero de la vivienda y horas más tarde estábamos participando en una convocatoria para parar un nuevo desahucio. Seguiremos luchando para que todo el mundo opte a una vida digna. Lo que hemos conseguido nosotros, lo vamos a conseguir para todos. Que lo tengan claro.”, concluye Tatiana con voz firme.

Pincha para ver toda la cobertura de Periodismo Humano sobre los desahucios


(eflon / Flickr)

Cristina R. rebosa de ira cuando explica qué es el swap, (también llamado IRS, clip, bono clip, permuta financiera) un nombre del que hasta hace relativamente poco tiempo había oído hablar sólo de refilón. Como no es fácil definirlo, me dice, prefiere empezar desde el principio. Cuenta que cuando formalizó su hipoteca a finales de 2008 le recomendaron que se hiciera un “seguro” por si los tipos de interés subían demasiado. Lo que, según ella, no le explicaron es que en el caso de que éstos bajaran, sería ella la que tendría que abonar una determinada cantidad a la entidad. “Desde que comencé con mi hipoteca hace ya más de dos años y con la situación actual, he llegado a pagar más de doscientos euros al mes aparte de mi letra mensual”, cuenta esta hipotecada que está barajando la posibilidad de lanzarse a un proceso judicial para recuperar parte de su capital.

No hay que confundir el swap con una cláusula abusiva de las hipotecas”, explica José Ángel Oliván, presidente de la Unión de Consumidores de España (UCE). “Se trata de un producto financiero muy complejo que está especialmente destinado a pequeños empresarios y autónomos, y que va añadido al préstamo o a la hipoteca en sí. Es un acuerdo anexo que establece que los créditos van a estar referenciados a un tipo de interés fijo durante un período de tiempo determinado, independientemente de las variaciones externas”, detalla.

Leer más