Consume y Muere

Hoy me he levantado sabiendo que no soy capaz de hacer dos cosas (entre otras muchas, está claro). La primera, ser tan ocurrente como Seinfeld para cortar una llamada telefónica no deseada que llega en un momento en que no quiero escucharla. La segunda cosa que no puedo hacer es creer que el código de buenas prácticas que han firmado las mayores empresas de telecomunicaciones en España vaya a funcionar de manera adecuada.

Os pongo en antecedentes: el pasado 25 de noviembre Telefónica, Vodafone, Orange, Yoigo y Ono firmaron un código de autorregulación a través del cual se comprometen a moderar las ofensivas de ‘telemarketing’ que ensucian su imagen cada día más. En el acuerdo, que podéis descagar en PDF aquí, se comprometen a unas cuantas prácticas novedosas en el sector pero de sentido común para el resto de humanos (al menos, para los que llevan un móvil en el bolsillo). Veamos algunas de las novedades-ma-non-troppo:

  • “Cuando un consumidor conteste la llamada y manifieste no tener interés por la propuesta, la operadora no volverá a llamar al cliente hasta después de tres meses”, dice uno de los principios acordados por las cinco grandes. Haciendo cuentas, esto limitaría el número de llamadas a un máximo de dieciséis llamadas anuales (cuatro por cada uno de los cuatro operadores de los que no somos clientes). Es un número alto, pero también es verdad que no es lo normal que llamen todas ellas.
  • “Las operadoras (…) contarán con procedimientos que garanticen que no se contactará con los consumidores incluidos en listas en las que se explicita expresamente el deseo de no recibir este tipo de llamadas o publicidad”. Es decir, que podemos utilizar servicios como la famosa Lista Robinson para apuntarnos y dejar claro a las operadoras que no queremos publicidad. En todo caso, el tema de listas de exclusión publicitaria da mucho juego y otro día dedicaremos un artículo completo al tema. Leer más

Me encanta este anuncio de Yoigo, parte de la campaña de presentación de la compañía de capital sueco en España, hace ya más de tres años. Fue un mensaje atrevido que, poco a poco, ha caído cayendo en desuso en la filosofía corporativa de Yoigo, a medida que su cuota de mercado creció hasta el 2,91% de todas las líneas móviles –más o menos tiene ya 1,5 millones de clientes– y después de haber acaparado la mayor parte de las portabilidades y nuevas líneas en los últimos años, según dijo en marzo la CMT.

Cualquiera que entre hoy en la web de la operadora descubrirá que, si bien su tipo de letra no es el Arial 6, no debe pasar de los ocho puntos por letra. En la sección de las tarifas de internet, hay ahora cambios de velocidades de conexión, consumos mínimos, precios sin y con impuestos, condiciones variadas… La sección de tarifas de voz empezó con una tarifa única en 2006 y hoy es un popurrí de números, horarios de tarifas planas y demás. Imposible ofrecer un abanico de servicios tan amplio sin que la letra pequeña inunde la página por todas partes.

Leer más